Las dificultades de trabajar desde casa

No hay duda de que el teletrabajo trae muchas ventajas tanto al trabajador como a las empresas. La flexibilidad hace que los trabajadores sean más felices y más productivos, tanto es así que un 85% de empresas han aumentado su productividad gracias al trabajo flexible según un estudio de IWG Interantional Workplace Group (el mayor proveedor de espacios de trabajo flexibles).


Pero, por ambas partes, hay que saber gestionarlo y hay que saber organizarse, sobretodo en épocas en las que los niños están de vacaciones y todavía es más difícil encontrar tu espacio entre tanta actividad en casa. El teletrabajo no es tan sencillo como implementarlo y esperar que funcione, requiere de una preparación por parte de la empresa y todo un proceso del que hablaremos en próximos posts.


La Global Workspace Survey 2019 pone de manifiesto que los principales obstáculos al trabajo desde casa son las interrupciones de los niños o de otros miembros de la familia (incluidas las mascotas!).


Según este estudio, las 5 principales dificultades para quienes trabajan desde casa son:


  1. Niños u otros familiares que demandan tu atención (62%)

  2. Niños, familiares o mascotas que interrumpen llamadas telefónicas del trabajo (45%)

  3. Dificultades para acceder a los equipos de oficina como la impresora, el fax o la fotocopiadora (43%)

  4. Ruidos en el hogar como el sonido de la lavadora o el lavavajillas (32%)

  5. Mascotas que requieren atención (25%)





Desconectar del problema: cuando el hogar dulce hogar es sinónimo de oficina.


Pero hay otro problema si cabe más importante: la dificultad para desconectar. Cuando trabajamos en la oficina una vez finaliza nuestra jornada de alguna forma dejamos el trabajo allí hasta el día siguiente. Es cierto que sigues teniendo el teléfono, que puedes conectarte a ver el correo o a contestar un email si quieres, pero no es lo mismo que vivir en nuestra oficina.


A veces nos exigimos muchísimo, nos obligamos a nosotras mismas a hacerlo todo bien, a estar alerta y a tener el móvil y el ordenador siempre a mano. Otras veces hemos convertido estas acciones en un mal hábito, en un vicio que muchas veces se convierte en un acto impulsivo y que realmente podríamos no hacer o hacerlo dentro de unos horarios pero no conseguimos organizarnos. ¿Os suena? A nosotras si…


Sea por el motivo que sea es muy importante que seamos conscientes de las consecuencias de no conseguir esa desconexión.


Consecuencias a nivel físico

Cuando no desconectamos nuestro cuerpo se resiente y no descansamos bien. Sufrimos dolores de espalda o de cervicales y también podemos tener insomnio o incluso terrores nocturnos. La mente no descansa y eso trae consecuencias. La OMS enumera algunas de ellas:

  • Dolor de cabeza

  • Trastornos digestivos

  • Cardiopatías

  • Aumento de la tensión arterial

  • Trastornos musculares


Consecuencias psicológicas y sociales

No se trata sólo del cuerpo, también nuestra mente sufre. La ansiedad es la consecuencia más habitual y en situaciones más graves pueden aparecer ataques de pánico, trastornos obsesivos o depresión.


Además el mal humor que nos genera estar en este estado solemos pagarlo con quién tenemos más cerca y con las personas que más queremos. Así que puede traernos también problemas familiares o de pareja. Estar siempre pendiente del teléfono o hablar constantemente de trabajo desgasta la relación y la convivencia.


¿Qué podemos hacer?


Bien… Hasta ahora el post ha sido bastante catastrófico, ¡es cierto! Pero no, lo que os hemos explicado es muy habitual y todo tiene solución. Es cuestión de proponérselo y mantener unas nuevas costumbres hasta convertirlas en vuestra nueva rutina. Los primeros días parecerá imposible, pero con fuerza de voluntad ¡lo conseguiréis!


Vamos a hablar a fondo de algunos trucos para desconectar del trabajo. Ya dijimos que lo primero de todo es ser consciente de algo: desconectar no nos hace irresponsables. Esto debemos grabarlo a fuego. Si la culpa y el sentido de la responsabilidad mal gestionado no nos dejan vía libre nos costará mucho avanzar. Ahora sí, dicho esto, os damos algunos trucos más:

1- Márcate un horario y una rutina: sí, suena muy obvio, pero trabajando desde casa ¿tienes horarios? ¿te has planteado alguna vez si sigues una rutina de trabajo? Empezar siempre a la misma hora, intentar hacer pausas, ponerse una hora para terminar... Son cosas que cuando estás en la oficina las llevas a cabo pero en casa no tanto. A nosotras nos va muy bien escribirlo: planifícate la semana no sólo a nivel de tareas sino también de horarios. Es cierto que una de las ventajas de trabajar desde casa es precisamente no tener horarios pero eso no significa que no debamos organizarnos.


2- Tómate algún momento del día para ti o para estar en pareja: no nos referimos al gran plan, a la utopía de irse de cena o de fin de semana solos, que también está muy bien pero que en el día a día no es tan fácil sobre todo si tienes niños. Nos referimos a pequeños momentos, cosas que a simple vista puedas pensar que no aportan nada y en realidad lo son todo. ¿Un ejemplo? Cuando tu pareja llegue casa, tomaros algo juntos. No hace falta que os vayáis a ningún sitio, en casa mismo. Un agua, un refresco… ¡lo que queráis! Pero dejar el teléfono aparcado y sentaros uno en frente del otro a respirar, a hablar. ¡Son 10 minutos! Y empezaréis el resto del día juntos de otra forma. No hace falta que diga que, en esos 10 minutos intentéis no hablar de trabajo…


3- Haz deporte: Sé que este consejo está en todas las listas…Pero es que los beneficios del deporte están más que probados. No podemos dejar de recomendarlo. Aunque sea un día a la semana, salir a andar, hacer una clase… lo que sea. Pero dale aire a tus pulmones y a tu mente.


4- Leer un buen libro o…¡una buena serie!: Eso es….Netflix tiene el poder de absorberte tanto que sí o sí no te queda otra que desconectar. Así que buscaros alguna serie que os motive y engancharos juntos. Es una buena forma de acabar el día.


5- Descansa: Después del capítulo (no vale comerse toda la serie el mismo día y no dormir…) tienes que descansar. Dormir 4 o 5 horas al día es una barbaridad y aunque no nos demos cuenta nos va haciendo daño lentamente. Yo he llegado a ponerme una alarma a la hora de acostarme y me propuse que en cuanto sonara debía apagar la televisión e irme a la cama.


Y tu, ¿tienes la posibilidad de trabajar desde casa? Quizás estás pensando que tener esta oportunidad es lo mejor que podría pasarte porque en realidad es muy positivo y los beneficios son numerosos. Se trata solo de seguir el proceso adecuado a nivel de implementación en la propia empresa y a nivel personal. Es una adaptación. En bqual puedes buscar empresas con buenas puntuaciones en teletrabajo o flexibilidad donde quizás te interesaría trabajar. También son interesantes empresas como Wisar que si trabajas o quieres trabajar por tu cuenta como freelance se encargan de encontrarte trabajos que se adecúen a ti.


¡Esperamos que os sirvan nuestros consejos! ¡No olvidéis subscribiros a la news para no perderos nada! Artículos, consejos, mejores empresas, proyectos interesantes, herramientas útiles… Podéis hacerlo aquí.